Da mucho que pensar hasta qué punto queremos introducir tecnología en los deportes. Hay además distintos elementos donde la tecnología crea ventajas (deseables o no). A continuación dos vídeos sobre estos temas (sin más comentarios) uno sobre tecnología en arbitraje y el otro sobre zapatillas de deporte:
y
Si encuentro alguno interesante, este es un buen sitio donde colocar la historia de los trajes de baño que imitaban la piel de los tiburones y que fueron finalmente prohibidos.
Imagina que puedes saltar 20 veces tu altura... y no matarte al caer. Este increíble superpoder es el que disfrutan los saltamontes (disfrutan, padecen o experimentan, vaya usted a saber, pero eso es otro tema). En los siguientes vídeos se profundiza en la ciencia del asunto (no en la experiencia psicológica del bicho).
En primer lugar, una forma de medir la fuerza que es capaz de desarrollar:
Y en segundo lugar, cómo consigue desarrollar una fuerza tan tremenda. No hago spoiler, pero el truco está en que parte de su cuerpo actúa como un muelle que almacena la energía que desarrolla un músculo durante un tiempo largo y luego la libera en un tiempo mucho más corto. Es ingenioso el mecanismo mecánico que permite todo esto con un músculo largo, un tendón y refuerzos de la queratina del esqueleto del bicho:
Seguro que más de una vez habéis intentado rellenar un botecito de viaje con champú, o verter miel en algún lugar concreto. El chorro de esos fluidos viscosos, en vez de caer vertical, sin más, como el de agua, se curva cerca del punto de caída, llegando a "transmitir" esa curvatura hasta bastante arriba.
En este vídeo (sin palabras, solo con música relajante) se ven las figuras que hace un chorro de miel constante al caer en una cinta transportadora a medida que esta va disminuyendo su velocidad:
Pero ¿esto por qué pasa? Parece claro que tiene que ver con la viscosidad. Son fluidos que son más "rígidos" que otros como el agua. Por cierto, el vídeo lo recuperé en una entrada de un blog donde se explican algunos detalles físicos de este problema: modelo simplificado para predecir las formas de los fluidos tipo miel (Phys.org)
La caída de un objeto rígido no puntual (que es una manera técnica de decir algo así como un palo) puede ser menos evidente de lo que parece. En este vídeo explican "rarezas" de la caída de un palo, una torre que se quiere demoler o una cadena, un objeto extremadamente curiosos en algunos comportamientos (como la "fuente de Mould")
El tema de la cadena que al caer de un vaso hace que se levante sin tocar el borde es un fenómeno realmente espectacular. Lo descubrió un poco por casualidad el excelente youtuber (y doctor en física) Steve Mould. Los detalles del asunto se alejan ya de lo cotidiano, pero por lo menos dejemos aquí enlace a alguno de sus vídeos sobre el tema:
La historia de la ciencia nos dice que no hay conocimiento inútil, que tarde o temprano, cualquier pieza de conocimiento, como la de un puzle, encaja con otras y ayuda a hacer una imagen mayor, que encuentra interés práctico, a veces, en sitios totalmente insospechados. Un ejemplo:
Desde la medida de Eratóstenes del radio de la Tierra hasta las medidas satelitales de precisión centimétrica actuales, 14 minutos sobre la forma de nuestro planeta y cómo se saben esas cosas:
Cuando estudias música hoy día (lo que parece una obviedad, pero es que la música ha cambiado mucho con el tiempo) lo de las tonalidades resulta un poco inútil. Lo único que haces al cambiar de tonalidad ("transportar" una canción) es subir o bajar todas las notas una cierta frecuencia manteniendo intactos los intervalos entre notas. ¿Para qué hacer eso? Normalmente para ajustar el rango de notas al que puede interpretar el/la cantante de turno. Al hacer el cambio a unos instrumentos se le llenan las partituras de bemoles o sostenidos y a otros les disminuyen.
Sin embargo los compositores clásicos, en piezas orquestales sin cantantes, elegían cuidadosamente la tonalidad en cuestión. ¿Qué sentido tiene eso? Pues esta duda de teoría e historia de la música que yo he tenido desde que empecé a estudiar estas cosas me la ha aclarado este vídeo. Por razones históricas ligadas a afinaciones "malas", antes de la afinación bien temperada. Entonces cambiar de tonalidad no sólo suponía subir o bajar, también alteraba intervalos. Pero mejor verlo, que no es muy largo:
Los insectos se arremolinan alrededor de las luces nocturnas, eso es indudable. Parecería que son atraídos por ellas, sin embargo se ha experimentado mucho y nunca ha quedado claro que eso sea así y menos aún por qué. Un trabajo relativamente reciente zanja la cuestión.
Parece ser que los insectos (no todos, por cierto, pero sí muchísimos) usan la luz para determinar qué es arriba y qué abajo y orientar así su vuelo. Cuando la luz no viene de infinitamente lejos (el Sol o la Luna) se jodió el Perú. Lo explican muy bien en este vídeo:
Este descubrimiento se publicó en 2024 en ESTE artículo de Nature, y los autores lo comentaron también, de forma divulgativa en The Conversation. Recuerdo que lo leí en su momento para comentarlo en la radio, pero no recuerdo haberlo entendido de verdad hasta verlo en este vídeo de arriba.
Dos youtubers hablaban de este mismo problema años antes, concluyendo que no había una solución satisfactoria, son interesantes de todos modos, los dejo a continuación. No deja de ser fascinante que haya contribuciones a cosas tan cotidianas y aparentemente sencillas en tiempos tan recientes, en lo que parece que la ciencia ha llegado a conocer (casi) todo: