Un poco más allá de la conocida historia del tipo al que se le fundió una chocolatina haciendo experimentos sobre radar. Una historia increíble la de la criogenización de ratones y el papel de James Lovelock, que parece que estuvo en cualquier cosa interesante de la ciencia del siglo XX.
Mantener "el punto de vista" es importante. Para que podamos tener una percepción visual adecuada es necesario que la posición relativa de la retina respecto de lo que se está mirando no cambie. Pero como muchas veces el individuo se está moviendo, la posición de la cabeza o de los ojos dentro de la cabeza tiene que compensar ese movimiento exterior.
También ocurre lo contrario, a veces queremos cambiar de punto de vista. Cuando la visión desde un lugar presenta ambigüedades, solo con mirar desde otro lado las podemos resolver. Por eso a veces movemos la cabeza cuando no está claro lo que estamos viendo. Y mucho más aún lo hacen pájaros.
Sobre todo esto, tres vídeos estupendos, complementarios de alguna forma. Steve Mould cuanta los mecanismos de corrección del punto de vista a partir de la observación (bastante sorprendente, la verdsad) de que podemos girar la pupila. En el segundo, en The Action Lab ponen a prueba la estabilidad del punto de vista de una gallina. Por último, la explicación de los movimientos de las palomas.