jueves, 12 de febrero de 2026

La tonalidad de la música

 Cuando estudias música hoy día (lo que parece una obviedad, pero es que la música ha cambiado mucho con el tiempo) lo de las tonalidades resulta un poco inútil. Lo único que haces al cambiar de tonalidad ("transportar" una canción) es subir o bajar todas las notas una cierta frecuencia manteniendo intactos los intervalos entre notas. ¿Para qué hacer eso? Normalmente para ajustar el rango de notas al que puede interpretar el/la cantante de turno. Al hacer el cambio a unos instrumentos se le llenan las partituras de bemoles o sostenidos y a otros les disminuyen.

Sin embargo los compositores clásicos, en piezas orquestales sin cantantes, elegían cuidadosamente la tonalidad en cuestión. ¿Qué sentido tiene eso? Pues esta duda de teoría e historia de la música que yo he tenido desde que empecé a estudiar estas cosas me la ha aclarado este vídeo. Por razones históricas ligadas a afinaciones "malas", antes de la afinación bien temperada. Entonces cambiar de tonalidad no sólo suponía subir o bajar, también alteraba intervalos. Pero mejor verlo, que no es muy largo:

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