Los insectos se arremolinan alrededor de las luces nocturnas, eso es indudable. Parecería que son atraídos por ellas, sin embargo se ha experimentado mucho y nunca ha quedado claro que eso sea así y menos aún por qué. Un trabajo relativamente reciente zanja la cuestión.
Parece ser que los insectos (no todos, por cierto, pero sí muchísimos) usan la luz para determinar qué es arriba y qué abajo y orientar así su vuelo. Cuando la luz no viene de infinitamente lejos (el Sol o la Luna) se jodió el Perú. Lo explican muy bien en este vídeo:
Este descubrimiento se publicó en 2024 en ESTE artículo de Nature, y los autores lo comentaron también, de forma divulgativa en The Conversation. Recuerdo que lo leí en su momento para comentarlo en la radio, pero no recuerdo haberlo entendido de verdad hasta verlo en este vídeo de arriba.
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